14.11.09

Polifemo y Galatea.

Polifemo era un ser de un solo ojo enorme y monstruoso. Galatea una nereida que habitaba en las costas sicilianas. Polifemo estaba tremendamente enamorado de Galatea y la seguía a todas partes, siempre escondido, pues su amor no era correspondido.
El día que Polifemo encontró a Galatea en brazos de su amante Acis no pudo contener su rabia y sus celos y lanzó una piedra gigante que aplastó al hijo de la ninfa.
Galatea, desconsolada, acudió a su madre en busca de una solución. Ésta se apiadó de las lágrimas de su hija y convirtió la sangre de Acis en río para que la nereida pudiese bañarse en él.

3 comentarios:

Chimita dijo...

A ver, ¿Galatea tenía un hijo? ¿de quién? y ¿qué hacía tonteando con Acis entonces?
Al margen de eso, creo que yo no me consolaría con esa solución...

Elena Ca. dijo...

O yo no lo he contado bien o aquí pasa algo: Galatea no tenía ningún hijo. La madre de Galatea ayudó a su hija, es decir a Galatea.

Chimita dijo...

Jeje, solucionada la cuestión vía messenger, me reafirmo en que hay dolores que ni todo el amor y el emepeño de una madre pueden hacer que desaparezcan